Nota de prensa | 18 de marzo de 2021

MNDM reitera la obligación de la FGR de garantizar la coordinación interinstitucional y trabajar en conjunto con víctimas y la sociedad para que tengamos acceso a la justicia y verdad.


 

  • Víctimas, organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales logramos evitar retrocesos gravísimos a derechos conseguidos tras años de exigencia.
  • El proceso legislativo estuvo muy por debajo de los estándares de Parlamento Abierto, y en franca omisión del derecho de las víctimas de participación conjunta que establece la Ley General de Desaparición;
  • Exhortamos a la Cámara de Diputados a dar ejemplo y convocar a un ejercicio genuino de Parlamento Abierto parlamentario que convoque a víctimas, sociedad y organismos internacionales.  

El día de ayer, miércoles 17 de marzo, el Pleno del Senado de la República aprobó por mayoría el dictamen mediante el cual se expide la Ley de la Fiscalía General y abroga la Ley Orgánica de la Fiscalía. La aprobación de este dictamen se da en medio de las demandas de las víctimas de contar con un proceso amplio e incluyente de diálogo sobre los puntos de preocupación de este nuevo dictamen y de la ausencia de un diagnóstico claro y objetivo que sustente la necesidad de los cambios realizados, tal como establecía la Ley Orgánica aprobada en 2018. 

Este proceso parlamentario deja un saldo negativo para las víctimas, pues a pesar de nuestra insistencia, el Senado ignoró el estándar y derecho de participación que hemos conseguido en otras legislaciones, y se negó a habilitar una discusión abierta a los diversos sectores de la sociedad que permitiera verdaderamente construir una propuesta para fortalecer el sistema de justicia que este país requiere. 

Ante este contexto, y gracias a la exigencia y movilización de las familias de víctimas, organizaciones civiles, organismos internacionales y otras autoridades logramos evitar regresiones en derechos ya conquistados en materia de participación, acceso a la justicia y derechos de víctimas, en específico los referentes a la búsqueda de personas. Sin embargo persisten diversas preocupaciones:

  1. Las obligaciones de la FGR como integrante de sistemas colegiados siguen siendo ambiguas; en particular en el Sistema Nacional de Búsqueda, ya que están sujetas a la interpretación que se dé sobre la autonomía de la Fiscalía. 
  2. Sobre algunos derechos de víctimas, ya que persiste una lógica de restricción al derecho de las víctimas a participar en la planeación de la investigación y deroga derechos no contenidos en otras legislaciones, como el de brindar información a las víctimas sobre actos de investigación previstos y programados o el derecho a presentar peritajes independiente en cualquier caso;
  3. En cuanto a los Servicios Periciales se perpetúa un modelo en el que los servicios periciales siguen expuestos a presiones indebidas  del Ministerio Público al emitir sus opiniones.
  4. Se otorgan facultades a la Guardia Nacional como Auxiliar del Ministerio Público, pese a que en la SCJN se continúa discutiendo su constitucionalidad. 
  5. Se eliminan mecanismos de transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana en la designación de los titulares de las Fiscalías Especializadas, esto representa una regresión al principio de progresividad y es contrario al principio de participación conjunta de la Ley General en Materia de Desaparición.

En suma, la legislación aprobada por el Senado de la República no es, de ninguna manera, un logro ni un avance para nuestros derechos. Ahora es turno de la Cámara de Diputados ponderar y escuchar a la víctimas y a la sociedad, pues somos quienes conocemos de primera mano las entrañas de la Fiscalía, sus deficiencias y necesidades de mejora. 

Mantenemos nuestra exigencia de Parlamento Abierto para que las y los Diputados habiliten el proceso de discusión abierta, sustantiva y profunda que la justicia en nuestro país merece, que escuche de forma genuina y comprometida a las víctimas y a la sociedad. De la misma forma seguiremos impulsando que se abra a recibir la asistencia de los organismos internacionales de derechos humanos para realizar los cambios que sean necesarios para fortalecer en esta ley nuestros derechos, y no dar pie a que permanezcan en la ambigüedad las obligaciones de la Fiscalía. 

Las familias de personas desaparecidas continuaremos señalando y exigiendo lo que por derecho nos corresponde para encontrar a nuestros familiares, alcanzar justicia y verdad. La autonomía de la Fiscalía debe ser entendida como un atributo que le permita realizar un trabajo independiente, profesional y efectivo que dé resultados a las investigaciones y a las víctimas; no como una excusa para desvincularse de otras autoridades de la administración pública federal y autoridades de nivel local, incumplir sus obligaciones en materia de Desaparición establecidas en la Ley General en la materia, y trabajar de espalda a las víctimas.

Desde el Movimiento Nacional por Nuestros Desaparecidos continuaremos exigiendo a los distintos poderes su compromiso realizado frente a la víctimas en el país.

Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM)

Conformado por 74 colectivos de 22 estados de la República mexicana  y de 3 países de Centroamérica

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